Introducción
La madrugada del 3 de enero de 2026 quedará marcada en la historia de América Latina. En un operativo militar sin precedentes, fuerzas especiales de Estados Unidos capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas. La noticia sacudió el panorama político regional y abrió un nuevo capítulo en la crisis venezolana.
El operativo
Maduro se encontraba en una fortificación altamente protegida, pero fue sorprendido por la rapidez del asalto. Tras su captura, fue trasladado a Nueva York para enfrentar cargos de narcoterrorismo. La operación fue planificada durante meses con participación de unidades de élite y agencias de inteligencia, y se ejecutó en cuestión de horas con un despliegue aéreo y terrestre de gran escala.
Reacciones inmediatas
- En Venezuela: Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada, mientras la oposición celebraba la caída del líder chavista. Sectores oficialistas denunciaron una “intervención extranjera” y llamaron a la resistencia.
- En el exterior: Gobiernos y organismos multilaterales reaccionaron con posiciones encontradas. Algunos celebraron la acción como un paso hacia la democracia, otros lo tomaron como una injerencia.
Impacto político y social
La captura de Maduro no significa automáticamente el fin del chavismo. El sistema político construido durante más de dos décadas sigue teniendo estructuras de poder internas. Pese a la magnitud del hecho, Caracas vivió una relativa calma, mientras la diáspora venezolana celebraba en el extranjero.
Conclusión
La detención de Nicolás Maduro es un hecho histórico que redefine el mapa político de América Latina. No cabe duda que el operativo fue unos de los mejores operativos realizados en el mundo por la complejidad y el desafío que implicaba, el verdadero desafío será lo que ocurra en los próximos meses: una transición democrática con administración temporal de EE.UU.