Crisis en Bolivia
A más de diez semanas de haber asumido la administración del país, el presidente Rodrigo Paz afirmó este miércoles que su salida del Palacio de Gobierno no cambiaría la situación de crisis que atraviesa Bolivia. “Saben ustedes que el día de mañana uno se puede ir de la presidencia, (pero) las cosas no van a cambiar si en Bolivia no se habla con la verdad”, expresó durante un acto público en la Gobernación de Oruro.
Contexto de crisis
Bolivia enfrenta una difícil coyuntura tras casi dos décadas de gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS), que perdió el poder en las elecciones de 2025 luego de fragmentarse por disputas internas. La falta de inversión en el sector energético y el agotamiento de las reservas de gas han dejado al país en una crisis económica que, según Paz, se traduce en carencias para salud, educación, infraestructura y servicios básicos.
“El que quiera escuchar mentiras, puede escuchar mentiras, pero la verdad es que teníamos en Bolivia mucho gas, ese gas se fue, no hicieron inversiones adecuadas”, señaló el mandatario, quien también reconoció beneficios de la gestión pasada, aunque subrayó que los más de 60 mil millones de dólares obtenidos no se tradujeron en mejoras sostenibles.
Sucesión y gobernabilidad
Las declaraciones de Paz, en las que admite la posibilidad de ser removido de la presidencia, han abierto un debate sobre la sucesión vicepresidencial y la estabilidad institucional.
- Analistas consideran que el mensaje refleja tanto la fragilidad política del gobierno como la necesidad de preparar un escenario de continuidad en caso de crisis.
- La figura del vicepresidente se perfila como clave para garantizar que el diálogo nacional y las reformas económicas no queden truncas si se produjera un relevo inesperado.
- Sectores opositores interpretan las palabras de Paz como un reconocimiento de la debilidad de su administración frente a las presiones sociales y legislativas.
Diálogo nacional y bloqueos
El presidente insistió en que la salida a la crisis pasa por un gran diálogo nacional, inspirado en las prácticas de los pueblos originarios. “Hay que tener voluntad de diálogo (…) para poner a Bolivia de pie, siempre de pie”, afirmó.
En contacto con periodistas, Paz agregó que habla “desde la mayor humildad como presidente para llegar a acuerdos” y advirtió que los bloqueos afectan la imagen internacional del país: “Cuando ven que el país bloquea, entonces el mundo no viene y lo que queremos es que Oruro y Bolivia estén en el mundo y que el mundo venga a Oruro y a Bolivia”.
Finalmente, aclaró que la ley antibloqueos, actualmente en debate legislativo, no es una iniciativa de su gobierno: “No me estoy metiendo con la ley de bloqueos, que conste que esa ley no es nuestra”.
