Ursula von der Leyen Unión Europea
La firma del Tratado del Mercosur con la Unión Europea parecería un acuerdo para mejorar el intercambio de bienes entre varios países, pero por dentro lleva la imposición de agenda progresista (Globalista). La agenda 2030 busca establecer una hegemonía de pensamiento solo unos cuantos deciden el destino de millones de personas.
El acuerdo establece un supuesto marco de liberalización progresiva del comercio de bienes y servicios, con la reducción y eliminación de aranceles en un amplio abanico de productos para los países del Mercosur, como por ejemplo el acceso preferencial al mercado europeo abre oportunidades para incrementar exportaciones agrícolas, agroindustriales y, en menor medida, industriales. A su vez, la Unión Europea podrá ampliar su presencia en sectores como el automotriz, farmacéutico, tecnológico y de servicios.
pero por detrás hay un trasfondo muy oscuro y es que la imposición para ejecutar estos acuerdos es que cada gobierno acate “compromisos” ambientales y laborales. La Unión Europea insistió en incluir garantías vinculadas al desarrollo sostenible, la protección de los bosques y el cumplimiento de estándares internacionales en materia de derechos laborales. esto es una clara vulneración a la libertad de mercado y a las libertades individuales.
Claros ejemplos de vulneración de libertad
- La implementación de la Ley de Restauración de la Naturaleza y las metas de la Agenda 2030 atacan frontalmente a la propiedad privada y a la libertad de empresa, en Bruselas se dictó una ley por medio del parlamento Europeo que dicta qué se puede sembrar y qué no, prohibiendo el uso de tecnologías eficientes (fertilizantes y fitosanitarios) sin alternativa de mercado. Esto rompe el equilibrio de costes, haciendo que producir sea una actividad a pérdida.
- En enero de 2026, Francia y Alemania han vuelto a registrar bloqueos masivos. Los agricultores denuncian que la UE impone una “muerte civil” al sector, donde la regulación impide competir frente a productos importados que no tienen esas cargas, destruyendo el mercado interno. las regulaciones para la producción agrícola en la Unión Europea rayan en lo absurdo tratando de que todo lo que se produzca sea tan orgánico que prácticamente no puedan utilizar algún tipo fertilizantes.
- Otra norma de la UE fue la de La Directiva de Eficiencia Energética de Edificios, esta normativa impone renovaciones obligatorias en propiedades privadas para cumplir con estándares de “emisiones cero”. Esto es una expropiación de facto o una carga impositiva encubierta: si el propietario no puede pagar la reforma impuesta por el Estado, su propiedad pierde valor de mercado o queda fuera de circulación.En Italia y España, se han organizado movimientos civiles de propietarios que califican la medida como un “atentado a la propiedad privada” y una vulneración a la libertad de disponer de los bienes propios según las capacidades económicas de cada uno.
- El Acuerdo UE-Mercosur y la Competencia Desleal Regulada. El Parlamento Europeo impone estándares de producción carísimos a sus ciudadanos, pero abre el mercado a quienes no los cumplen. Esto no es mercado libre, es ingeniería social que favorece a grandes corporaciones transatlánticas mientras asfixia al pequeño y mediano productor local. Por tal hecho se presentó en el parlamento la gran moción de censura presentada en enero de 2026 por el bloque de “Patriotas por Europa” se basa precisamente en este argumento: la UE está entregando la soberanía alimentaria a cambio de una agenda ideológica globalista.
A finales de 2025, Europa fue escenario de una movilización sin precedentes bajo la consigna de recuperar la seguridad y la libertad nacional frente a las políticas migratorias de la UE. Se estima que cerca de 20 millones de ciudadanos se manifestaron en diversas capitales europeas. Ciudades como Madrid (200,000 personas), Londres (150,000) y Bruselas registraron marchas que exigían el cierre de fronteras y deportaciones masivas, desafiando las directrices de acogida del Parlamento.
GLOBALISMO no es igual a GLOBALIZACIÓN
La Unión Europea es uno de los máximos exponentes del globalismo, es un régimen político de dominación basado en la transferencia de poder desde el Estado-nación hacia organismos supranacionales. Unión Europea y la ONU han “drenado” el poder político y legislativo de las naciones. Los Estados europeos ya no son plenamente soberanos, sino que actúan como “intermediarios” que ejecutan directrices dictadas por burócratas internacionales que nadie eligió democráticamente. La UE es el motor de una “ingeniería social” que busca homogeneizar a las poblaciones bajo ideologías específicas. Vincula directamente a la Unión Europea con la implementación de la Agenda 2030, es como un “caballo de Troya” para imponer políticas de género, aborto y restricciones climáticas que erosionan las tradiciones locales.
