Los therians han tenido una gran visibilidad en los últimos años, sobre todo entre 2024 y 2026, en redes sociales como TikTok. En este lugar, hashtags como #therian cuentan con millones de vistas gracias a tendencias que incluyen “quads” (andar a cuatro patas), máscaras de animales y danzas que manifiestan una identidad distinta a la humana.
Dicen ser personas que experimentan un vínculo espiritual o psicológico profundo con un animal en particular (su “theriotype”, como gato, ave o lobo), y sostienen que su esencia interna no es completamente humana, aunque admiten que su cuerpo físico sí lo es. No es un disfraz ni un papel: es una identidad no deseada.
Antecedentes e historia
La palabra “therianthropy” tiene su origen en el griego antiguo (thēríon = bestia + ánthropos = ser humano) se mencionaba en mitos de transformación (licantropía, divinidades egipcias con cabeza de animal) y en escritos del siglo XVI-XVII vinculados a juicios por brujería.
En noviembre de 1993, la comunidad moderna nace en el foro Usenet Alt.Horror.Werewolves (AHWW), fundado en EE.UU. en 1992. Allí, los usuarios comenzaron a compartir vivencias de “shifts” (transformaciones sensoriales o mentales) y a distinguir sus experiencias reales de las ficticias de hombres lobo. El término “therianthropy” fue sugerido en 1994 para referirse a esta identidad.
La difusión del fenómeno comenzó en foros anglosajones (Canadá, Estados Unidos, Reino Unido) y después se extendió a Europa (el primer Eurohowl tuvo lugar en Gales en 1996). Hoy se ha convertido en un fenómeno global gracias a las redes sociales, pero sus raíces están claramente en la cultura digital occidental de los 90.
Desde laPsicología: La familia estructurada tradicional como base para el desarrollo de una identidad óptima y el impacto disruptivo de tendencias como los therians
Desde la perspectiva sistémica de la psicología, se entiende al individuo no como un ser aislado, sino como un componente de un sistema emocional interconectado. En este sistema, la familia es el principal responsable del desarrollo. Las conductas, identidades o síntomas individuales son vistas como manifestaciones de las dinámicas relacionales que tienen lugar en el sistema familiar.
¿Por qué el ser humano necesita una familia estructurada tradicional para construir una identidad óptima?
Dice la teoría de sistemas familiares se considera que la familia es una unidad emocional que, por medio de patrones multigeneracionales, controla la ansiedad brindando seguridad, estabilidad para así prevenir la ansiedad crónica. La idea principal es la distinción del “yo”., la habilidad de conservar un sentido sólido del “yo” (nuestros propios valores, emociones y pensamientos) al mismo tiempo que se mantiene una conexión emocional con los demás.
Esta distinción se basa principalmente en la familia nuclear o estructurada de manera tradicional (con padres que forman parte de un subsistema parental jerárquico, con roles diferenciados y límites generacionales definidos) una familia que tiene poca ansiedad crónica y maneja bien las emociones:
– Límites definidos que facilitan una individuación segura: el adolescente tiene la capacidad de separarse emocionalmente sin perder el respaldo.
– Un “hogar base” en el que se incorporan normas, valores y un sentido de pertenencia, construyendo así la base de la identidad individual, la familia como espacio donde se establecen los primeros vínculos afectivos y los fundamentos de la identidad.
Sin esta estructura (familias con jerarquías ausentes o invertidas, o límites vagos), se presentan la desconexión (ausencia de contención que produce una identidad inestable o difusa) o el enmarañamiento (una fusión que impide un “yo” propio). El resultado es un “pseudo-yo”, una identidad débil, reactiva o que se ha tomado de grupos externos.
En síntesis, la familia tradicional estructurada no es un “ideal moral”, sino una estructura funcional que ha evolucionado y que permite el tránsito de la dependencia infantil a la autonomía de los adultos con un yo integrado y resiliente.
2. Las tendencias como los therians generan daño al individuo y a las familias desde la mirada psicologica
Las identidades therian (relación profunda, psicológica o espiritual con un animal no-humano) no se consideran trastorno mental en el DSM-5-TR ni en la CIE-11 siempre que no existan delirios de transformación física ni deterioro grave de la funcionalidad (la “teriantropía clínica” es rarísima y suele asociarse a psicosis). Pero desde la perspectiva sistémica, el problema no está en la “identidad” de la persona per se, sino en cómo esta desestabiliza el sistema familiar.
Daño al individuo (dentro del sistema):
Puede ser un mecanismo de pseudo-diferenciación o evitación: en lugar de enfrentarse a sus miedos familiares o a los del desarrollo (asociados a la adolescencia), el joven “externaliza” su identidad hacia un theriotype. Así mantiene una apariencia de independencia, pero no se integra del todo como self humano.
Provoca confusión identitaria, más reactividad emocional, dependencia de la validación online (nueva “fusión” con la subcultura) y riesgo de aislamiento social real.
Si la conducta animal interfiere con la vida cotidiana (colegio, amistades), el deterioro que provoca es el que sí alarma clínicamente.
Daño a la familia (al sistema completo). Rompe la homeostasis: Añade nuevos roles y comportamientos (gatear, aullar, rechazar el nombre humano) que desestabilizan los subsistemas y límites ya establecidos. El hijo deja de desempeñar el rol esperado en el subsistema fraterno o filial.
