Banco de la Nación Argentina
El mercado financiero argentino operó este jueves 30 de julio de 2026 en un contexto de buena liquidez, con recuperación de los precios de los activos y una leve baja del riesgo país. Esta coyuntura resultó favorable para la estrategia de renovación de deuda del Gobierno.
El Tesoro aprovechó el escenario para colocar el día anterior 12,21 billones de pesos (aproximadamente 8.162 millones de dólares) mediante una licitación de diversos títulos orientada a cubrir vencimientos de bonos. La operación logró un rollover del 144,53 %, es decir, una renovación superior al monto que vencía.
La estrategia elegida por el Ejecutivo —orientada a evitar un alto costo de financiamiento en el exterior— incluyó una letra Lecap con vencimiento en octubre, un título dual CER/Tamar (ajustado por inflación más tasa) al 2028, un nuevo bono dual ajustable por tipo de cambio o Tamar, y dos instrumentos dollar-linked. Además, se colocó el flamante Bonar 2029 (AO29) por 309 millones de dólares a una tasa del 8,02 % anual, con ampliación durante la sesión del jueves.
Desde Facimex destacaron la “enorme demanda” por el nuevo bono dual, lo que permitió al Tesoro colocar deuda con vencimientos posteriores a las elecciones presidenciales de octubre de 2027 en volúmenes significativos.
Una analista financiera advirtió, no obstante, que será necesario monitorear el comportamiento del circulante en los próximos días, dado que la absorción de liquidez generada por esta licitación resultó fuerte.
El riesgo país se ubicaba en torno a los 444 puntos básicos (hacia las 14:30 GMT), mostrando una mejora respecto de jornadas recientes, aunque todavía lejos de los casi 400 puntos registrados la semana anterior. La aversión al riesgo se vincula principalmente a los temores geopolíticos globales derivados del conflicto en Oriente Medio.
En el segmento extrabursátil, la deuda pública cotizaba de manera equilibrada, mientras que el índice S&P Merval de la Bolsa de Buenos Aires avanzaba un 2,1 %, en un contexto de recomposición de carteras previo al cierre contable de julio.
Eric Ritondale, economista jefe de la correduría Puente, resumió la situación: “En un marco de buena liquidez, el menú ofrecido (en licitación) confirmó la estrategia de la Secretaría de Finanzas de buscar un equilibrio entre la demanda de liquidez de corto plazo y el estiramiento voluntario de la duration de la curva (de bonos)”.
En el mercado cambiario, el peso mayorista ganaba un 0,27 % y se ubicaba en 1.492 unidades por dólar, con intervención reguladora del Banco Central (BCRA) que también impactaba en los contratos de futuros.
En síntesis, la sólida liquidez del sistema financiero argentino permitió al Tesoro renovar con holgura los vencimientos de corto plazo, alargar parcialmente la duración de la deuda y sostener un clima de relativa calma en los mercados locales, pese a las tensiones externas.
